Balkan Erotic Epic , según su creadora, “forma parte de los estudios sobre la cultura popular de los Balcanes y sobre el uso que la misma hizo del erotismo. A través de él, el ser humano pretende convertirse en un ser parecido a los dioses. En la cultura popular –continúa diciendo- la mujer se casa con el sol y el hombre con la luna para conservar el secreto de la energía creativa; a través del erotismo se entra en contacto con la indestructible energía cósmica”.
En su investigación para esta obra, Abramovic consultó manuscritos
antiguos y analizó ritos paganos del medioevo radicados desde la Edad Media en la cultura eslava.
Luego, gracias a la colaboración de una productora de cine de Servia, realizó un casting
con gente común para registrar en video esos rituales antiguos: “Los objetos
obscenos –afirma la artista- y los genitales masculinos y femeninos tienen una
función muy importante, ligada sobre todo a ritos de la naturaleza, como aquellos
vinculados con la fertilidad de la tierra y la irrupción de la lluvia. Los
hombres no se avergonzaban de exhibir el pene en erección o durante la
eyaculación; del mismo modo que las mujeres mostraban sin problemas la vagina,
el culo, los pechos e incluso hasta la sangre durante la menstruación. La
cultura occidental vulgarizó estos hechos”.
Tatiana Parcero
Trabajo con el cuerpo como una forma de
reconstruir con fotografías y videos, experiencias, símbolos culturales y
sociales, lo exploro como un mapa donde relaciono diferentes conceptos de
identidad, memoria, territorio y tiempo.
Me interesa explorar la relación entre el ser humano y
la vida; entre el hombre y la tierra; entre la naturaleza y el cuerpo;
religiones, rituales y tradiciones de diversas culturas están – clara o
sutilmente- reflejados en las imágenes; reinventar y recrear vivencias
-personales o no- y metáforas visuales. Voy de lo particular a lo general: mi
experiencia como reflexión que otras personas pueden tambien vivir.
Actualmente trabajo con temas relacionados al cambio:
migraciones e inmigraciones asi como en reflexiones sobre el impacto de los
cambios climáticos y la importancia de preservar los recursos naturales asi como fauna en
peligro de extinción.
Oron Catts
Artista Del Mes: Oron Catts y Ionat Zurr. “Todo está permitido: Maquinas de carne o la clonación del arte” Oron Catts (1967 Helsinki, Finlandia) y Ionat Zurr (1970 Londres, RU) son dos de los artistas más controvertidos e importantes de este naciente siglo. Oron Catts es fundador y director de SymbioticA y The Tissue Culture and Art Project, proyecto creado en 1996 que se dedica a la investigación y desarrollo del uso de tecnologías con tejidos animales y humanos como medio para la expresión artística. Pioneros en el campo del arte biológico (o "bio-arte"). Es hasta el 2004 que se dan a conocer mundialmente, con su obra Victimless leather (Algo así como “Cuero sin víctimas”) obra que revoluciono el concepto artístico, que consistía en una armadura biodegradable en donde crecía un tejido semi-vivio que formaba una diminuta chamarra, y que se alimentaba con células madre e iba creciendo progresivamente. Otras obras, exploraban el absurdo y lo caprichoso de la naturaleza, por ejemplo, el proyecto Pig Wings (Alas de Cerdo) 2003, donde los artistas crecieron pequeños prototipos para las alas de la especie porcina en placas de Petrie. Como entenderán estos artistas y sus proyectos suscitaron y suscitan, importantes debates culturales sobre la ética y las epistemologías de manipular tecnológicamente los sistemas vivos para fines humanos. Según sus propias palabras justifican su acción artística de esta manera: “Estamos investigando las relaciones con los diferentes gradientes de la vida a través de la construcción / crecimiento de una nueva clase de objeto / ser , el objeto Semi-Living (Semi-Vivo). Estas son las partes de los organismos complejos que se mantienen fuera del cuerpo vivo y obligado a crecer en formas predeterminadas. Estos objetos evocadores son un ejemplo tangible que pone en cuestión, profundas y arraigadas percepciones de la vida y la identidad, el concepto de sí mismo, y la posición del ser humano en relación con otros seres vivos y el medio ambiente. Estamos interesados en los nuevos discursos y nuevas ética/ epistemologías que rodean las cuestiones de la vida parcial y los escenarios futuros discutibles que nos están ofreciendo”. Tanto Catts como Zurr, como todos los representantes del Bio- arte, desafían no solo las convenciones y los límites del arte, si no desafían los límites de la misma ciencia y del sentido de la que es o hace al humano, humano, pero sobre todo desafían nuestra moralidad y conceptos éticos, llevándonos a reflexionar sobre lo práctico y el origen de los mismos. El arte de todo el siglo XX y el de los inicios del siglo XXI, no han más que dejado de hacer énfasis, en la experimentación, en el desafío a los limites y la destrucción de los cánones estéticos y morales del arte religioso, versus los descubrimientos científicos, y lo relativo de la belleza; sin embargo es en la experimentación en donde intentan trazar los límites de los vínculos prácticos, entre la naturaleza del arte, y su influencia en la naturaleza del ihumano, el arte, como su nombre lo indica, es artificio y por lo tanto, es falsedad, pero como dijera paradójicamente Pablo Picasso: “El arte es una gran mentira que permite darnos cuenta de la verdad” y si el arte es una mentira, el hombre como su representación, o el arte como representación del hombre, cuestiona en donde están los límites de lo real y lo falso, y por lo tanto de lo permitido o lo prohibido, en este caso. Por lo que la intención de estos artistas reside en la transgresión de hacernos notar con hechos la desvinculación del humano de su propia naturaleza, que piensan ya no es tal, exhiben a la realidad como una obra artística, y lo confronta entonces a una relativización de la verdad, de la realidad y de la artificialidad, pero es innegable que esta verdad, esta realidad, de que somos experimentos, moldeables, biologías Semi-Vivientes, es por demás obscena y morbosa, y es la reflexión biológica y pre determinista, que nadie quiere ver, y que aquí es representada en su brutalidad mas posmoderna. Los límites de la belleza, están según muchos expertos en la simetría perfecta de la naturaleza, pero el hombre desafía esos márgenes simétricos, y fundamenta su falsa existencia, de ser, el hombre crea su ambiente en oposición a las leyes naturales, para establecerse como hombre, pero en la modernidad o hipermodernidad, su resentimiento contra un dios muerto o inexistente, contra una naturaleza que también es brutalmente violenta, y que dota de belleza fugaz a los seres como un tortuoso juego de moldes determinados que se repiten al infinito en su feroz batalla evolutiva, el hombre no puede hacer frente al fin de Dios, si no intentando ser, el mismo Dios, como dijo Dostoievski, si Dios no existe todo está permitido, y si no hay leyes que regulen nuestro comportamiento moral, lo primero por hacer es acabar con todo rasgo de memoria religiosa, que fue el engaño primero, cortando de tajo este vinculo histórico , y segundo la memoria genética, que es cadena de todo cuanto la realidad humana y animal es (o al menos lo que queda todavía..)es el lazo, la liga, que nos une como especie a la naturaleza y a nuestra realidad, pero es esa naturaleza, de la cual huimos e intentamos crear artificios que la evadan, la anulen, la destruyan, o la desaparezcan, el hombre rompe como eslabón de esa cadena natural, y ya no tiene vinculo con la naturaleza o la religión, come, actúa, respira, viste, se comunica, piensa, en fin vive artificialmente, no hay nada que lo ancle a la naturaleza de la cual provino, ni aun está ya anclado ante la artificialidad de Dios, o incluso de la ciencia. El hombre del siglo XXI es el hombre tecnológico, no es un hombre científico, es un hombre tecnológico, virtual, un clon con cuerpo biónico, en donde la tecnología es una prótesis biológica, un todo compartido, un todo en su propio cuerpo y pensamiento, una extensión radiada, que nos convierte en el arte de la tecnología y no la tecnología como nuestro arte, un puerto en donde conectar un pensamiento único via satélite, el hombre hipermoderno, que no tiene ya símil con otra especie, es un dios impotente, fractal, hecho pedazos, es una celula que vislumbra sus acciones con abnegado automatismo, su estandarte es la ciencia, pero no la comprende, le es ajena, les es mas artificial que su artificialidad, está alejada de él y esto es una contradicción, porque mientras la ciencia crea las ilusiones de la tecnología que lo hacen ser, destruye los mismos conceptos de las ilusiones, haciéndolo no ser, y nos da descarnadas e inentendibles soluciones a problemas que fueron creados por lo artificial, en primera instancia… La ciencia es una fe, porque el común de las personas no entiende aun nada de su existencia, y basa su confianza en creencia, la ciencia en vez de ayudar a resolver las dudas las incrementa en relativismos teóricos, y por lo tanto la ciencia es una fe que el hombre no termina de abrazar, una fe que le es extraña, que le es indigerible aun. Si el Arte como vehículo de propaganda religiosa, murió con la modernidad, el arte como vehículo de publicidad científica por medio de la tecnología, nace en este siglo, y es Oron Catts y Ionat Zurr, con sus muñecos, ropas y objetos semi-vivos el inicio de este Arte transhumano.




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